Desde la perspectiva de la enseñanza de las ciencias, tanto en el área
de la física como de la química, se han debido asumir con el paso del tiempo
cambios significativos para estructurar una pedagogía acorde con las exigencias
del mundo actual y mejorar la calidad del aprendizaje tal y como refleja con la
implementación reciente de la metodología por indagación, lo cual se ha buscado
con el fin de fomentar en el individuo los conocimientos, actitudes y valores
necesarios que respondan a sus necesidades.
Es allí donde los modelos implementados en la enseñanza, viene a jugar
un papel crucial en el diseño de actividades que permitan dar sentido a la
misma, al permitir adquirir una mejor interpretación y análisis de la realidad,
tomando en cuenta el ambiente de formación, los recursos didácticos y
especialmente las características de los actores principales de la educación.
De acuerdo con Maldonado (2017) los modelos “son explicaciones de los fenómenos
basadas en diversos criterios; así, por ejemplo, en estudio de casos, o bien en
criterios de universalización o de generalización, o bien en esquemas
matemáticos” (p. 60). Sin embargo, más allá de
ello, desde el ámbito didáctico, representan procesos a través de los cuales se
puede transformar el conocimiento científico para que este se pueda enseñar en
las aulas y que su aprendizaje pueda llevarse a cabo por parte de los
estudiantes de acuerdo con sus capacidades.
Por lo tanto, de acuerdo a las características propias de la física y de
la química, además de tomarse en cuenta modelos que permiten la comprensión y
análisis de teorías y fenómenos, se necesita también de aquellos que orienten
la actividad científica educativa para organizar los principios didácticos y la
metodología con propuestas abiertas, dinámicas, flexibles y
sencillas de acuerdo a la realidad, que otorguen versatilidad al proceso de
enseñanza aprendizaje en estas áreas, y que sean capaces de despertar en el
estudiante las competencias, habilidades y destrezas necesarias de forma
satisfactoria e integral.
Así, los modelos en la enseñanza, vienen a adquirir gran relevancia al
favorecer el aprendizaje de forma sistemática y organizada, fomentando
actitudes positivas del alumnado hacia la ciencias y creando ese vínculo tan
necesario con el conocimiento científico a través de un pensamiento
crítico.
Es por ello que en el presente trabajo se pretende exponer de manera
concisa y efectiva la importancia que tienen los modelos de enseñanza de la
física y la química, partiendo de la descripción de su papel en la construcción
del conocimiento científico y su enseñanza, así como de la explicación de los
diferentes modelos científicos y educativos que se implementan, tomando en
cuenta las características particulares de cada uno. Además, considerando lo
anterior y tomando en cuenta la operatividad necesaria, se ofrecen dos
propuestas o unidades didácticas para la enseñanza de la física y la química de
acuerdo con los nuevos planes del MEP, siguiendo las distintas fases que
conlleva la metodología por indagación.
Figura 1. Importancia de los modelos en la
enseñanza de la física y la química
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